Los métodos de detección del cáncer no salvan vidas, y otros resbalones del Dr. Jakubowicz.

No pensé que volvería a escribir sobre otra tontería publicada por Salomón Jakubowicz, pero no puedo irme a la cama sin echar toda la bilis que su artículo ha provocado.

Leo en Noticiero Digital un artículo que enlaza al blog de Jakubowicz,  con el siguiente titular: Cáncer: riesgos de la mamografía y la citología. Les confieso que cuando lo leí, mi quijada reventó la losa del piso.

No sé si es que el Dr. Jakubowicz habla de esto con una ingenuidad genuina, o una gigantesca ignorancia. Les voy a copiar el artículo que este señor tuvo la osadía de compartir con el público.

DESCUBRIMIENTO: Hacerse la mamografía desde los 45 años y repetir la citología cada año es peligroso.

¿En base a qué hace semejante afirmación, Dr. Jakubowicz? No se si usted se está dando cuenta de la soberana tontería que significa ese párrafo. ¿Quién fue el que cometió semejante brutalidad? Espero (y aspiro) que usted no haya sido, si al menos conmigo quiere algún puntito de respeto. Hace falta enlazar la fuente de semejante idiotez.

En este instante muchos de nosotros tenemos tumores malignos, creciendo tan lentamente que nunca nos enteraremos que tenemos cáncer.

Si bien es cierto que en estos momentos, se pueden estar formando células tumorales en nuestro organismo, poseemos también esa cosa tan maravillosa que se llama “Sistema inmunológico”, que puede detectar estas células y destruirlas sin que traigan ninguna consecuencia. Obviamente que si el crecimiento de tales células supera su destrucción, se llega a la terrible consecuencia del cáncer, pero lamentablemente, afirmar que tales células crecerán tan lentamente, es casi como afirmar que tengo el unicornio azul de Silvio Rodríguez bajo mi cama: ¿Evidencias? ¿Donde están? ¿Nos la puede favorecer, estimado?

La aparición de nuevos exámenes para la detección más temprana del cáncer ha permitido encontrar tumores muy pequeños. Sorpresivamente estos exámenes no han salvado vidas y para algunas mujeres pueden ser más los riesgos que los beneficios.

¿En serio?

Digame, señor Jakubowicz: ¿Usted sería capaz de decirle eso mismo en la cara a los cientos de mujeres que se han salvado de un cáncer por hacerse una mamografía, una citología, y en el caso de los hombres, un análisis de antígeno prostático con su tacto rectal?

O mejor, le propongo el siguiente reto: Presente usted algún artículo aleatorizado doble-ciego, o incluso un estudio prospectivo, que hable de esos “nuevos” métodos de diagnóstico (La vacuna contra el VPH no es un método de diagnóstico, asi que no cuenta) y yo le presentaré evidencia idem que demuestra que, en el caso de las mujeres, la mamografía y la citología a tiempo han salvado más vidas que la Liga de la Justicia completa. ¿Apostamos? Mire que la caja de comentarios no está de adorno.

Cáncer de mama: Mamografía

Recientemente la recomendación de empezar las mamografías a los 40 años se ha retrasado hasta los 50 y en vez de realizarla anualmente, es preferible solo cada 2 años. Adicionalmente se le pidió a los médicos no enseñarle a sus pacientes el auto-examen de mama.

A ver, recapitulemos: “Adicionalmente se le pidió a los médicos no enseñarle a sus pacientes el auto-examen de mama.” ¿Y DE CUANDO ACÁ LOS MÉDICOS HARÍAN SEMEJANTE BABOSADA? ¿A CUENTAS DE QUÉ LAS MUJERES NO DEBEN HACERSE EL AUTOEXÁMEN? ¿QUÉ ME ESTÁ USTED CONTANDO?

Ok, ya recuperé la compostura.

Decirle a una mujer que no se haga el autoexámen de mama, sería someterla a una elevada probabilidad de que no detecte ese nodulito que con el tiempo puede convertirse en un cáncer agresivo que la mate antes de conocer a su primer nieto. ¿Qué médico quiere tener en su conciencia semejante negligencia?

Por supuesto, usted debe contar con una solidisima prueba, más blindada que la Casa de la Moneda, que demuestre que el autoexámen es una payasada para que haga monerías frente al espejo. ¿No es así?

Lamentablemente son frecuentes los sustos que llevan a biopsias y peor aún a tratamientos innecesarios. La mamografía puede detectar tumores de crecimiento lento que no causarían ningún problema, aún sin tratamiento. Estos tumores inofensivos son tratados como si fueran letales debido a que lucen igual a los mortales en la mamografía.

Usted es médico, por lo que en su época de estudiante debió haber pasado por alguna cátedra de Ginecología. En mujeres jóvenes, existen nodulitos sumamente inofensivos producto del sobre-crecimiento de tejido conectivo por las hormonas femeninas (esto en preparación para la futura lactancia en mujeres en edad reproductiva). Estos nodulitos son tan característicos que ni siquiera requieren una mamografía para diagnosticarlos. Sin embargo, en mujeres de mayor edad, es bastante riesgoso dejarlos pasar, porque conforme se acerca la menopausia, no debería existir una estimulación hormonal tan marcada como ocurre en las mujeres jovenes, por lo que ese nodulito ya entraña un peligro. Más aún, si esa mujer tuvo una madre o una abuela que murió de cáncer de mama. ¿Me sigue? Entonces, sabiendo eso que mientan por ahí “factores de riesgo”, me gustaría saber en qué artículo aparece que la mamografía detecta nodulos “inofensivos” de entrada. Por supuesto, no es válido un sobretratamiento o un diagnóstico poco acertado solo con la mamografía, pero creo yo que es preferible equivocarse a favor del paciente, que dejarla ir con un cáncer potencialmente maligno. Recuerde usted: La mamografía solo sirve como diagnóstico presuntivo. Lo que determina el diagnóstico definitivo es la biopsia. Asi que afirmar que detecta nódulos “inofensivos”, con el perdón de usted (si es que lo tengo) es propio de un ignorante.

Le reitero. Presente la evidencia, que esta sea sólida y convincente, y todos contentos.

Cáncer de cuello uterino: Citología

Para las mujeres entre 21 y 30 años, la citología cada 2 años en vez de anualmente es la nueva recomendación. En mujeres jóvenes son frecuentes las lesiones de apariencia precancerosas pero que desaparecen soloas sin tratamiento. Cuando la citología encuentra estas lesiones el ginecólogo las remueve con procedimientos que pueden dañar el cuello uteriono y causar problemas al quedar embarazada como: parto prematuro y necesidad de cesárea.

No se si usted vive en Venezuela o Lalalandia. Pero supongamos que vive en Venezuela.

Aquí existe algo llamado “Virus de papiloma humano”. Es un virus MUY MALO que está afectando a niñas precoces que, por sangrar por la vagina, creen que ya están listas para experimentar el sexo (eso si no contamos con una violación). Ese virus, por si no lo sabía, está asociado al Cáncer de Cuello Uterino, que se encuentra como el segundo cáncer más mortal de nuestro país seguido del de mama (basta con revisar un anuario epidemiológico). Si en un exámen ginecológico se detecta a una niña con VPH, lamentablemente deberá someterse a una citología y, si lo requiere, a una biopsia. La toma de la muestra, que si es destructiva como usted dice, no se le hace a la primera representante del cromosoma XX que cruza la puerta de la consulta. Una paciente normal, con una lesión presumiblemente maligna, pasa al primer diagnóstico de descarte que es la tinción de Papanicolau por una indolora citología (ya sabe, el hisopo de algodón). Si resulta que el diagnóstico da positivo para lesiones malignas, pues debe hacerse la biopsia. Si no, todo tranquilo.

Creo que a usted se le ha olvidado que existen criterios diagnósticos ya establecidos para someter a una mujer a una biopsia. Y uno de ellos es que no se aplica biopsia a mujeres que no hayan tenido hijos. Revise este enlace que menciona los criterios para la realización de una biopsia:

* Cualquier crecimiento anormal sobre el cuello uterino o en otra parte en la vagina
* Verrugas genitales o VPH
* Irritación o inflamación del cuello uterino (cervicitis)

Además, según el enlace: “Este procedimiento se hace con mayor frecuencia cuando usted ha tenido una citología vaginal anormal. También se puede recomendar si usted tiene sangrado después de la relación sexual.”

¿Se entendió?

Las mujeres mayores de 30 con tres citologías normales pueden repetirlas cada 3 años. Aquellas mayores de 65 o con histerectomia que tengan tres citologías normales pueden dejar de hacerse el examen completamente.

¿Uh? ya va, es que yo como que soy medio bruto, porque no entendí: “… o con histerectomia que tengan tres citologías normales pueden dejar de hacerse el examen completamente. ”

¿Es que acaso queda ALGO a qué hacerle citología después de una histerectomía? ¡Hombre! Si eso es así, el que afirma eso merece el Premio Nobel de Medicina. ¡Yo voto por su candidatura!

Conclusiones:

1. Aunque los exámenes para detectar el cáncer son útiles no es bueno repetirlos demasiado.
2. Es mejor esforzarse por prevenir el cáncer que intentar detectarlo muy temprano

Mis conclusiones:

1. No se puede afirmar tal cosa sin evidencias al respecto.
2. No entendí. ¿No se trata precisamente de prevenir el cáncer el por qué se aplican tales métodos?

Existen medicamentos y alimentos útiles para prevenir el cáncer pero que no son tan utilizados y ayudarían a frenar la epidemia de cáncer.

Me gustaría conocer tales medicamentos, porque yo la verdad, no conozco ni uno de esos que usted menciona. Ahora, si bien es cierto que hay determinados tipos de cáncer bien relacionados con determinados estilos de vida (como el de pulmón, relacionado al tabaco, o el de colon, relacionado a un bajo consumo de fibra), una persona que pueda considerarse “la mas sana del mundo” puede llegar a sufrir de cáncer si el componente genético pesa más.

Si lo que quiere es afianzar su postura de nutricionista de que es mejor llevar una vida sana y comer saludable para evitar el cáncer, a costa de evitar que las mujeres se sometan a un exámen cuya cuota de dolor sea para salvarle la vida, pues estimado Jakubowicz…

Lo estás haciendo mal

Carta abierta del Dr. Muci-Mendoza al Embajador de Cuba en Venezuela

No se cuando fue publicada esta carta, pero me veo en la necesidad moral de hacerle eco.

Excelentísimo señor Embajador:

Debería usted bien conocer que es de ética elemental el que un embajador no se inmiscuya en los asuntos internos del país que le acoge como huésped.

Sus insolentes declaraciones sobre los médicos venezolanos, me obligan moralmente a enmendarle. El “sistema de valores” que usted nos endilga, según el cual ‘nuestra intención al estudiar Medicina es obtener un título y una acción en una clínica privada’, además de insultar nuestra dignidad, con aviesa intención nos expone al desprecio público y nos desacredita ante nuestros enfermos; después de todo, somos sus médicos y con sus miserias todo cuanto poseen.

Usted emplea el procaz lenguaje del Presidente de acá, para dividirnos en ‘oligarcas’ y ‘proletarios’, epítetos éstos dichos para agraviarnos y que nunca antes nadie utilizó. Siendo antitípico hablar en primera persona, debo expresarle que, como muchos de mis colegas y aunque a usted le duela, recibí, EN LIBERTAD, una excelente formación moral, ética y académica que coloca al paciente como principio y fin del acto médico, paradigma que he tratado de inculcar a mis numerosos alumnos.

Yo, como tantos, por cerca de 40 años y por un magro sueldo, he trabajado con tesón la mitad del tiempo en un hospital público, a costo subsidiado con nuestro ejercicio privado. Este último lo hemos ejercido como profesión liberal en clínicas privadas, EN LIBERTAD, con honestidad, mística y orgullo.

Pero además debe usted saber que en lo personal he visitado Cuba en tres ocasiones. No lo hice por curiosidad o turismo, y le confieso que no conozco Varadero. He sido y he continuado siendo un invitado de sus médicos, y respecto a ellos, nunca hice uso de cuanto vi u oí en su país.

Su irritante intromisión me indica que es tiempo de hacerlo. En mayo de 1993, cuando su gobierno al fin dio a conocer al mundo la epidemia que, a pesar de sus adversas consecuencias, había mantenido en secreto desde 1991 y amenazaba con dejar en la umbra visual a más de 40 mil sufrientes, formé parte de una misión humanitaria que visitó la isla. En compañía de colegas cubanos y de diversas procedencias, examiné personas afectadas, ayudé a definir el paciente-tipo y a esclarecer las causas de lo que se dio en llamar Neuropatía óptica Cubana, y que en resumen -a despecho de que se haya invocado un factor multifactorial- fue trasfondo de miseria y hambre. En cinco ocasiones me reuní con su Comandante para discutir estrategias diagnósticas de la epidemia, hoy por cierto trocada en endemia. En una de estas reuniones, y aunque parezca una pretensión el decirlo, una de mis colegas cubanas dijo públicamente que la neuro-oftalmología cubana se dividía en dos períodos, antes y después de las visitas docentes del doctor Muci.

A pedido de su Señor, hice mi último viaje a Cuba . Les comuniqué todo cuanto sabía; guiados de mi mano aprendieron nuevas técnicas, mis diapositivas fueron copiadas, y mis charlas video, grabadas. No pedí nada a cambio. Mucho me fue ofrecido, pero el olvido es traicionero. Una simple esquela de agradecimiento me fue regateada. Regresé con la satisfacción del deber cumplido y un rictus de dolor al recordar la mirada famélica de mis colegas, trasunto de hambre de LIBERTAD, hambre biológica, pero también hambre intelectual al carecer de los instrumentos básicos para adquirir conocimientos: libros y revistas científicas.

Mientras tanto, Cuba exportaba su revolución con los dineros de un pueblo miserable. Pude apreciar allí dos clases de médicos. Unos, ‘los olvidados’ –a lo peor, distanciados del partido comunista–, que ocupan los escaños más bajos de la pirámide médica sin esperanzas de ascender. Ésos no asistieron a mis charlas. En mi universidad asisten a mis cursos, en LIBERTAD y por libre albedrío, quienes así lo deseen, sean médicos, estudiantes y aún miembros de otras profesiones. La otra clase, que llamaré ‘la nomenclatura’ –los ubicados en el vértice–, tenían acceso a la escasa tecnología y eran celosos guardianes de los libros, depositarios del poder que da el conocimiento. Ésos, privilegiados del sistema, tienen acceso a los banquetes, y viajan al exterior con dólares, olvidando a aquellos pobres colegas que se quedaron en casa. La sociedad cubana es una sociedad triste donde se habla calladito para no ser escuchados por el Estado policial, donde se asciende siendo fiel y denunciando; en fin, trepando por sobre las cabezas de otros. La medicina de avanzada que ostentan, está apoyada en una ingeniosa propaganda, pero en realidad es una triste farfolla.

Los delineamientos de su ‘mar de felicidad’ han encontrado eco en un gobierno antinacionalista, formado por una chusma precaria de talentos.

Por ello, con la creatividad castrada y a un coste de 1,3 millones de dólares diarios, prefieren buscar ‘asesorías’ y enviar enfermos a la isla. Su nulidad y estulticia les impide tomar medidas de contingencia para ayudar a tanto necesitado que clama en nuestros hospitales por la resolución de sus problemas. Como usted declara, traer ‘ 1.500 profesionales’ de sus fábricas de médicos, es otro inaudito ejemplo de traición a la Patria, de desnudez neuronal, un intolerable insulto, una incomprensible medida si se toma en cuenta, por una parte, el desempleo local y, por la otra, el que apenas son necesarios menos de 59 médicos para llenar las medicaturas vacantes para las que, estoy seguro, hay voluntarios. Las erradas políticas de salud no son culpa de los médicos. Son exclusiva competencia del Estado venezolano.

Hago mío el eco lastimero de mis pacientes y reclamo para ellos el dinero que injustamente se le regala a ustedes. Esos pobres seres han visto empeorar sus dolencias a lo largo de cuarenta años de apatía, pero, a no dudar, ahora se encuentran peor desde que ‘el proceso’ trata de rasarnos con ustedes, por lo bajo. Hay en la isla de Cuba demasiados aspectos que mueven a vergüenza y dolor, demasiados como para que usted cínicamente nos censure.

Se puede engañar a alguien una vez, pero no a todos todo el tiempo.

DR. RAFAEL MUCI-MENDOZA C.I. 1.345.517

Yo soy el primero en decir que uno de los méritos de la medicina cubana, estaba en el aspecto preventivo. Pero ese tipo de logros se quedan cortos ante la falta de un algo que caracteriza a todo ser humano: EL DERECHO A VIVIR EN LIBERTAD

Sin libertad, no puede haber salud.

Cojan dato.

¡Cuidado con la Calima!

Esta será una nota corta, pero es importante reseñar.

Actualmente, Venezuela está pasando por un período de sequía intenso. La ciudad de Caracas se ha visto invadida por un fenómeno denominado “Calima”, en la que una inmensa nube de materias inertes producto de incendios (naturales y producto de incendiarios desgraciados) y polvo contaminante se condensa, comportandose como una especie de neblina. En personas normales, esto puede producir reacciones incomodas de resfrío (catarro, dolor de cabeza, sensación de agotamiento producto de la acumulación de moco) entre otros efectos. Sin embargo, el grupo de riesgo más importante son las personas con problemas respiratorios, como asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, bronquitis, además de provocarlos en personas fumadoras.

Esta Calima seguirá en Caracas durante un muy buen tiempo, asi que lo más aconsejable es protegerse en sus casas a través de una buena limpieza, evitar el contacto con alfombras, pelos de animales, y otros sitios donde pueda acumularse polvo, y visitar al médico para aumentar el control sobre las enfermedades respiratorias que ya tengan.

Hasta el periodo de lluvias, que aún no se sabe cuando llegará, hay que cuidarse mucho más con las enfermedades respiratorias.

Edición a las 2:53 pm: Me entero en Noticias 24 que el Ministerio de Salud anunció oficialmente en un comunicado lo que ya venía describiendo sobre la Calima. Lo curioso, es que le haya tomado MAS DE UN MES en anunciar esto, que es el tiempo que tiene esta niebla en Caracas.

Violenca en la UCV II

A continuación, copio y pego un comunicado del Centro de Estudiantes de la Escuela Luis Razetti acerca de los hechos de violencia recientes de la UCV:

UCV: ¿Libre de violencia o violencia libre?

Esta es la pregunta…

La Universidad Central de Venezuela, la casa que vence las sombras se ve opacada día a día por las diferentes problemáticas que agobian a nuestro país, la delincuencia, la intolerancia, la carencia de respeto, la pérdida de valores y la violencia ya no son solo agentes externos a la universidad pues se han convertido en la base de innumerables conflictos en los espacio de la Ciudad Universitaria.

La UCV, espacio de esparcimiento y crecimiento, no solo destaca por su excelente formación académica, sino por la apertura al pensamiento crítico y reflexivo que permite hacer de los conflictos motores para la promoción de soluciones asertivas e inclusivas beneficiando a toda la comunidad.

La UCV, nuestra UCV es más que una Universidad es nuestra gran familia, en donde la diversidad de pensamiento, de caracteres, de creencias y de vivencias políticas no son mas que oportunidades de crecimiento, es por ello que como Ucevistas deploramos cada hecho delictivo y violento que dentro de sus espacios ocurre pues la ofensa, el abuso y la falta de respeto que recae con estos hechos no lo hace solo sobre sus espacios físicos, no solo perjudica a las autoridades, sino también a cada estudiante, a cada docente, a cada obrero, a cada miembro de esta comunidad.

Es por ello que desde el Centro de Estudiantes Razetti queremos hacer una llamado a la toma de conciencia sobre el significado de la violencia, resaltando al dialogo como la herramienta efectiva para hallar las soluciones necesarias a las diferencias y a los conflictos que a diario se presentan; rechazando categórica e irrefutablemente cualquier tipo de violencia que ponga en peligro físico y moral a la comunidad que dentro de esta casa se desarrolla.

De igual forma exhortamos a la Autoridades Universitaria a que exijan las investigaciones necesarias para dar con los culpables de este hecho lamentable y sancionarlos de acuerdo a lo establecido en las leyes de nuestro pais, ademas de generar medidas que garanticen que este tipo de enventos no sigan dañando nuestra Ciudad Universitaria y nuestro gentilicio de Ucevistas.

No mas impunidad, basta ya de tanto abuso, basta ya de soportar la
intolerancia, busquemos soluciones, defendamos nuestra UCV.

Esto se escribe a razón que unos hijos de puta quemaron la oficina del rectorado de la UCV, destruyendo el piso uno y parte del piso dos. Este tipo de cosas solo provocan indignación, porque va más allá de la división política que se observa dentro de la UCV. Esto ya se trata del más burdo sicariato contra unas autoridades universitarias legitimamente elegidas, e incluso más allá: Contra toda la comunidad universitaria.

La violencia está desatada, y no existe ninguna autoridad, estatal o universitaria, que pueda protegernos. La policia no sirve para nada, la cacareada autonomía a veces obstruye el paso de la justicia, y los vigilantes de la UCV no tienen una estrategia clara para enfrentar estas situaciones. Esto solo provoca arrechera. Arrechera y pena ajena. Caracas se está convirtiendo en una especie de comedia de un western norteamericano donde solamente la ley de la pistola, el malandraje y el vivalapepismo son lo que imperan. Y esto no tiene color político de ningún tipo. Los que caen en esto, son unos hijos de perra de la peor calaña, y con la ley más dura se les debe responder. Ya basta que la capital de la república se comporte como una barriada peligosa y plagada de delincuentes. ¡Ya basta de violencia, no joda!

La Universidad ha estado en peores situaciones en el pasado, y volverá a salir adelante, y eso solo será con la ayuda del estudiantado. No importa, una vez más, el color político que se tenga. Este atentado contra la rectora y la infraestructura, patrimonio de la humanidad declarado por la UNESCO, es más bien contra el estudiantado, contra toda la comunidad ucevista, y solo unidos podremos sacar a esos desgraciados seres de mierda fuera de nuestro campus.

La Universidad no solo vence la sombras, sino a estos malnacidos también.

Ya vomité mi bilis. Ahí tienen los comentarios.

Teresa Forcades habla sobre aborto y feminismo

Revisando Aporrea.org, me entero de un video curioso. La monja catalana Teresa Forcades, también conocida por ser doctora en medicina, estuvo un tiempo en el barrio de Carapita, aquí en Caracas, donde se le hizo una especie de entrevista-documental por parte de “Guarataro Films”. En ella, Teresa nos habla, en el marco del Día de la Mujer (celebrado ayer)  sobre feminismo, aborto y planificación familiar en el contexto venezolano.

Lo que me parece más curioso, es que ella misma había publicado un video previo denominado “Campanas por la Gripe A” (video que la dió a conocer mediaticamente), denunciando que la Gripe Porcina, o Influenza AH1N1, era una conspiración multimillonaria por parte de las farmacéuticas, en especial Baxter, para desarrollar vacunas piches y enriquecerse a costa de las victimas.

Un poco aventaita la hipótesis.

A mi juicio, con este video, uno basatante razonable y con argumentos interesantes para todas las mujeres, Teresa Forcades está recuperandose de semejante resbalón. Sus posturas sobre el aborto (que como religiosa, está en contra) son bastante razonables considerando en que condiciones una mujer puede estar decidiendo someterse a una intervención que acaba con la vida de un ser, además que alenta las consultas de planificación familiar, y sus posturas sobre el feminismo tienen un enfoque interesante.

Es mejor que juzguen ustedes mismos el video. Rueda.

Cortesía de Guarataro Films.

Carta abierta a Giovanni Provenza

Supongo que ustedes, mis amables lectores, recordarán este artículo acerca de una denuncia personal, con toda mi mala leche, sobre la actitud del estudiante Giovanni Provenza ante una denuncia que le había hecho (vean el artículo para más detalles). El día de hoy, Giovanni se me acerca para aclarar su postura respecto a ese artículo, y con todo el respeto que me merece, tomé la decisión de escribir esta carta abierta.

Tomenlo también como una declaración de principios para aclarar como manejo las cosas en este hueco de la Internet, sin que eso signifique entre él y yo exista algún altercado. Nada tan alejado de la realidad. Nuestra breve conversación de hoy fue bastante agradable y lleno de concordia.

Procedo entonces al mensaje:

Estimado Giovanni:

Cuando se es elegido para un cargo representando a los estudiantes a una determinada instancia de nuestra escuela, las actitudes que se deben tomar respecto al cargo siempre deben ser cordiales. Sin pretender que te conviertas en una monedita de oro para caerle bien a todo el mundo, debes saber que alguna determinada actitud tuya puede despertar malestar en la gente. Y tu deber, como representante, es contribuir a la concordia. El que te hayas acercado a mi después de leer ese artículo, me pareció evidencia de eso, y lo aplaudo.

Como te mencioné en el artículo anterior, no espero que seas tú el que resuelva el problema que denuncié, como el de los baños de nuestra escuela. Tampoco espero que te hagan caso si tu hubieras llevado el problema a instancias superiores. Tu cargo te da un nivel de responsabilidades, y solo te puedes manejar en ese nivel. Eso lo tengo claro. Lo que despertó mi indignación fue la actitud que tomaste en ese momento histórico que reseñé en mi artículo. Si tu intención no era precisamente esa, lo aclaraste y lo acepto, pero esa percepción existió, y te hago ese llamado de atención para que puedas corregir ese aspecto. Lejos de que sea un problema personal, tomalo como una autocrítica que te puede ayudar mucho en tus relaciones políticas dentro de la facultad.

Sin embargo, y esto es lo importante, los hechos siempre terminarán hablando por los demás. Si tienes una buen voluntad de hacer un buen trabajo, y logras la aceptación de tus representados con una buen actitud, entonces solamente me resta desearte una muy buena suerte en tu cargo, y que hagas un buen trabajo. Más allá de esto, no se que te puedo dar.

Lo que escribí, escrito quedará. Tomalo como una política propia de guardar como archivo todo lo que hable aquí. Yo no soy poseedor de la verdad absoluta y puedo equivocarme, pero algo si asumí el día en que me metí en este paquete: Me responsabilizo de todo lo que escriba. Es por eso que, si de pronto mi artículo resultó una completa habladera de paja, me sentiré muy feliz si tu trabajo me demuestra justamente eso. Eso significa que tienes una base sólida para defender tu postura y tus argumentos, y que tus hechos podrán desmentir todo lo que yo, o cualquier otro, diga.

Por supuesto, no significa que admita que hablé paja. Significa que si yo hablo, lo hago con los elementos que me dan. Si esos elementos son errados, entonces aceptaré mi error. Pero para eso, falta demostrarlo con hechos. Decir más, sería llover sobre mojado.

Quiero cerrar esto diciendote que los comentarios siempre estarán abiertos para ti, y para cualquier parte interesada del tema. Se cuando hablo con mala leche, y el que a hierro mata no puede morir a sombrerazos, pero las partes interesadas siempre han salido publicadas íntegras. Que sus argumentos tengan peso o no, dependerá de ellos. Pero si de verdad me equivoqué en alguna apreciación, recuerda esto: Pruebamelo con hechos, y me guardaré los comentarios cuando haga falta.

Que tengas una muy buena suerte en tu deber. Te deseo toda la mejor vibra que te pueda mandar. Lo dicho, dicho quedó, y que quede en los archivos para la posteridad. Nadie es dueño de la verdad absoluta (mucho menos yo) pero es bueno guardar qué se dijo para tener bases sólidas para seguir hablando.

Que los hechos tengan la última palabra.

¿Y que pasaría si yo decido no ayudarte? (Paul Shirley y sus pensamientos sobre Haiti)

Se que les debo la entrada faltante de Cometela con Ignorancia, pero hay circunstancias en las que determinadas opiniones, deben reservarse para otro día.

Actualmente, lo que hoy en día es noticia es el fatídico terremoto que ocurrició en Puerto Príncipe, Haití. Cientos de miles de muertos están apareciendo bajo los escombros de una nación que ya de por sí, era la más pobre de Latinoamérica. Obviamente, es un duro golpe para los Haitianos, y por eso, cientos de personas de todo el mundo, de manera voluntaria, ha enviado donativos para ayudar en la reconstrucción de la devastada ciudad, además de ayuda humanitaria traducida en rescatistas y médicos de todas partes del mundo para atender a los cientos de heridos que aún siguen apareciendo (no hablaré de los soldados norteamericanos porque eso sería otro tema). Mi punto aquí es que, a pesar de las comodidades, hay gente que decide tocarse el corazón y enviar un donativo para favorecer a esta nación tan golpeada historicamente hablando.  Por supuesto, habrá gente que no haga nada, y están en su pleno derecho. Una decisión personal que puede ser cuestionable, pero se respeta.

Sin embargo, hay idiotas que sueltan estupideces provocadas por sinapsis erróneas de esa especie de masa amorfa que tratan de llamar ellos mismos como “cerebro”.

Pat Robertson, evangelista de Estados Unidos y animador del programa cristiano “Club 700” es el primer imbécil en abrir su bocota, diciendo que la culpa del terremoto la tienen los haitianos debido a que hicieron un pacto con el demonio para poder expulsar a los franceses de su isla, cuando luchaban por su independencia. Como fue el mismo que dijo que Estados Unidos debía asesinar a Hugo Chávez, lo tomé como un idiota. Nada nuevo bajo el sol.

Hasta que el basketbolista Paul Shirley le sigue la comparsa.

Lo malo no es que se exprese. Es lo que expresa lo que me hace derramar la bilis. En resumidas cuentas, declaró a los medios que los haitianos tienen la culpa de las consecuencias que están sufriendo, basicamente porque Shirley no tiene confianza que su dinero sirva para ayudarlos, de la misma forma que no serviría para ayudar a un mendigo. Además, mete la cuchara recomendando que los haitianos deberían usar un condón de vez en cuando, por la sobrepoblación de una isla tan pequeña (nueve millones de habitantes aproximadamente).

*inhala… exhala… inhala… exhala…*

¿ES QUE ACASO ERES UN HIJO DE PUTA?

Vamos a desglosarte tus comentarios uno por uno, y te daré mis pensamientos al respecto. Si de pronto este sujeto pasa por aquí, me vale madres. Al menos estaré en paz con mi conciencia vomitando mi bilis por su idiotez.

“No he donado nada a Haití por la misma razón por la que no doy dinero a los vagabundos en la calle. Basándome en experiencias anteriores, no creo que un tipo con un cartel que dice ‘Necesito vuestra ayuda’ vaya a hacer nada constructivo con el dólar que le dé. Tampoco creo que la gente de Haití vaya a hacer demasiado con mi dinero

La verdad, es tu soberano problema si decides donar dinero o viveres a Haiti. Sin embargo, estas rebajando a toda una ciudad al nivel de mendigos que, por las razones que los hayan llevado a una situación de calle, no hacen un mínimo esfuerzo para salir del problema. Cuando se trata de una ciudad entera la del problema, en uno de los países más pobres del mundo, lo mínimo que se debería hacer es ayudarlos a atender heridos, llevando medicamentos, o al menos quitandole las piedras de encima. Comparar una tragedia de millones, a la tragedia de uno, es ser bien hipócrita, porque ¿Qué pasaría si en el poblado donde vives (que no ocurra, por el amor de dios) ocurre un desastre natural que amerite ayuda foránea? ¿Los rechazarías para tratar de sacarte las ruinas de tu hogar por ti mismo? Pues no. Pedirías ayuda con los ojos llorosos.

“¿No tienen mucha de la responsabilidad del desastre las propias víctimas del desastre?”.

Si y no. Afirmo a tu respuesta, en el sentido que el país, ni estuvo preparado, ni está en condiciones de sobrellevar una emergencia. No está al nivel de paises como Japón, donde apenas ocurre un desastre, ya cuentan con tecnología para levantarse de sus propias cenizas. Pero niego, porque estamos hablando del ¡Jodido país más pobre de América! Dejarlos a su suerte sería hasta criminal, ¿no te parece, estimado gigantón?

“La mayor culpa la tiene Haití, como país, por ponerse en una situación en la que muchos de ellos acabaron muertos por un terremoto”.

Entonces la culpa de la caída de las Torres Gemelas es culpa de los propios norteamericano, por ponerse en una situación en que cualquier avión pueda estrellarse contra la estructura, debido a un acto terrorista, ¿no es asi?

¡Ah! Me lo puedes rebatir porque estamos hablando de seres humanos haciendo daño a otros. Te lo replanteo de esta manera: ¡Entonces, los japoneses tienen la culpa, como país, por construir en una isla que literalmente está fracturada por diversas fallas geológicas! ¿Asi, o te lo pinto más bonito, simiolón?

“¿Y si hablamos de gente que repite sus errores? ¿Y si hacen cosas que obviamente van en contra de su propio interés?”.

¿Y si hacen cosas como hablar pendejadas como tú, para empezar? Yo estudio medicina. Obligatoriamente me toca atender gente en situaciones desesperadas. ¿Pero y si decido no ayudarte cuando tengas una emergencia, porque va en contra de mi propio interés? ¿Notas lo hipócrita que suena culpar a la gente de una desgracia cuando menos se puede defender?

Porque no puedes culpar a una persona que se queda atrapada bajo unos escombros, porque tuvo la osadía de pasar por debajo de la estructura más debil.

“¿Qué tal si usáis un condón de vez en cuándo?”.

Tu señora madre debió haber seguido ese consejo, para empezar.

“[Los haitianos] expresan su indignación contra el gobierno. Pero la gente de un país tiene control sobre su gobierno […] Así que a, final, es ’su’ responsabilidad. Si el gobierno no hace lo suficiente por su gente, es la responsabilidad del pueblo cambiar al gobierno. No al revés”.

Muy politica esa afirmación. Lastima que es tan politicamente incorrecta… Empezemos desde el principio: Es OBVIO que se sienta indignación por un gobierno que no tomó las previsiones ante desastres naturales, pero tu afirmación deja entrever que ellos SABIAN que les venía un desastre de ese calibre. Uno puede preveer un desastre, estamos de acuerdo, pero tampoco nadie se puede poner tan alegre a cambiar gobiernos cuando tienes una familia enterrada bajo los escombros. El presidente Preval tendrá su cuota de responsabilidad, y a su debido momento le tocará rendir cuentas, pero tu afirmación en este momento está de más. Vendría siendo algo parecido a culpar a la victima de que un delincuente lo haya matado, porque el pueblo no cambia a un gobierno no hace nada por la seguridad. ¿Se te olvida que el que murió no es un perro callejero, sino una persona que llora, rie y caga exactamente igual que tú? ¿Sonaría lindo que tu familia escuche esa afirmación si te tocara vivir ese terrible suceso?

“Lo que funciona es enseñar […] En el caso de un país amenazado por los terremotos, enseñar quizá signifique ayudarles menos, pero hacerlo criticándoles por haber llegado a la situación en la que esta ayuda ha sido necesaria”.

En ese caso, lo mejor es dejar que alguien que quedó atrapado bajo unos escombros, se muera desangrado por multiples hemorragias internas y deshidratado por la falta de agua, mientras le tomo de la mano, le doy unas palmadas, y le digo: “Eso no se hace. Malo, malo”.

Reitero: El problema aquí no es si decides dar de tu dinero, o no. Por mí, no des nada. Tu dinero no les hace falta en realidad. Lo que necesitan, es la colaboración de médicos, rescatistas, y alimentos, agua y medicinas. Los que decidan enviar tales ayudas, ¡Bien por ellos! Los que no quieran, no se les critica. Allá ellos con su conciencia. Pero desde aquí advierto: El día que una tragedia te ocurra, ya te veré pidiendo ayuda.

Después hablamos.

Ojalá no te ocurra nada malo, para que no te quejes luego que nadie quiere ayudarte.