Porque el pueblo requiere ciencia a su medida.

Bienvenidos a la tarima del Dr.  Tuliotordoc
Bienvenidos al laboratorio del Dr. Tuliotordoc

Visitando Aporrea.org, encuentro un interesante artículo de opinión bajo el título ¿Ciencia para el Pueblo?, publicado por Saúl Flores y Juan Vargas. Al final del artículo, hacen un llamado a debate acerca del tema de como es manejado la ciencia por los grandes capitales, su difusión al pueblo, y las ganancias que el conocimiento genera para los grandes intereses del mundo capitalista. Aunque he discrepado de varios puntos, creo que sería un acierto difundir el artículo, y seguir contribuyendo al debate desde todos los puntos de vista posible. Les dejo el correo que le envié a los autores como mi invitación a la discusión:

Estimados Saúl Flores y Juan Vargas.

Hace unas semanas, leí un artículo de ustedes en Aporrea titulado “¿Ciencia para el pueblo?”, y al final del mismo, realizan un llamado a iniciar un debate. Humildemente, me gustaría contribuir al mismo, y aunque hasta cierto punto, comparto algunas de sus conclusiones respecto al tema, también tengo discrepancias referente a sus definiciones de la labor científica.

Una de las primeras discrepancias que tengo con su escrito, es la forma como se refieren al científico especializado. Es muy cierto, como ustedes señalan, que la especialización de todas las ramas de la ciencia ha desembocado en un nivel de detalle tan minucioso, que sería imposible que una sola persona pueda abarcar tal cantidad de información, trayendo como consecuencia, la parcelación del conocimiento. Sin embargo, y es aquí cuando dejo de estar de acuerdo, la actividad del científico a este nivel no puede ser considerada “alienante” tan a la ligera. Cada día, con el descubrimiento de tantos nuevos detalles de todo lo que nos rodea, la posibilidad de más avance requiere seguir ahondando en esos detalles. Tristemente, es un mal necesario, ya que sin profundización a ese nivel de detalle, grandes avances como la física cuántica o la genética no se hubieran logrado.

Por lo que pude leer en todo el artículo, siempre llevan a la ciencia como concepto al ámbito político, o así es como lo he captado. El científico no se forma solo para repetir modelos impuestos por grandes laboratorios simplemente porque sí, sino porque se ha demostrado que, para el nivel de conocimiento que se genera, han funcionado. Que esos resultados hayan sido utilizados como medios de dominación, estamos completamente de acuerdo, pero como tal, no es culpa de la Ciencia en el amplio sentido que le están dando a la palabra. Creo que sería una perogrullada recordar que la Ciencia solo es una herramienta para generar conocimiento, y el científico, independientemente de su ideología política, solo tiene como objetivo el generar nuevo conocimiento a través de la ciencia, y revelarlo al público.

Ahora que he tocado el tema de la educación, he llegado a otro punto en el que discrepo sobre la visión que ustedes han descrito sobre el científico y las Sociedades a las que pertenece. El nivel de jerarquización que ya les había comentado, ha traído como necesidad un nuevo léxico que solo los que han estudiado sobre el tema pueden comprender, como en el caso de las ciencias puras como la matemática,la física o la química, y la consabida medicina (carrera en la que me estoy formando). Sin ese léxico especial, los científicos no podrían comprenderse entre sí ante el manejo de conceptos básicos. Se hace necesario que un Venezolano se pueda entender con un Japonés o un Africano en cualquier parte del mundo, gracias al manejo de ese léxico. Eso no quiere decir que el conocimiento producido deba quedarse en un circulo selecto de pensadores solo porque “tiene un léxico especial”. Aquí llega la necesidad de simplificar el conocimiento a la hora de redistribuirlo, ya que el grueso de la población del mundo no está obligado a conocer tan minuciosamente todo ese bagaje de conocimiento. Y no es porque ustedes afirman que es demasiado para el pueblo, y que por eso debe quedarse en la ignorancia, sino que el pueblo no necesita llegar a tal nivel de especialización dependiendo de su campo de trabajo, desde el humilde barrendero, hasta el más connotado artista o el más habilidoso constructor o arquitecto, solo por citar algún ejemplo. De ser cierto lo que ustedes afirman en ese punto, no existirían los documentales de canales como National Geographic o Discovery Channel, solo por mencionar algunos los más grandes e influyentes del mundo.

La necesidad de distribuir el conocimiento de forma clara y sencilla es un deber del científico para con el pueblo. Viene inherente al oficio, y el hombre de ciencia que no lo comprenda, deberá buscarse otro oficio.

Hay otro punto que me gustaría aclarar, so pena de caer en el ámbito político, y es el del financiamiento. Es cierto que el Estado ha creado mecanismos para apoyar proyectos científicos a nivel nacional, sin embargo, el capital privado (con altas probabilidades de aprovechar ese conocimiento a su favor, cosa en la que estoy de acuerdo con ustedes) sigue siendo la fuente más constante, y a veces necesaria, del apoyo financiero. Cabe destacar que nuestro Estado es eminentemente petrolero, y cualquier altibajo en los precios del petróleo generará una crisis en el trabajo científico bastante catastrófico. Obviamente, es necesario fortalecer la economía nacional, pero aún estamos lejos de eso. Es por eso que no podemos descartar la inversión privada tan alegremente solo por alimentar el capitalismo, amén de que ahora la empresa privada debe cumplir su Responsabilidad Social ya establecida en nuestras leyes. Bien se puede fortalecer ese punto, pero aún estamos muy lejos de lograr la tan ansiada utopía de la exclusiva cartera del Estado como apoyo científico. La Ciencia requiere recursos como herramienta, y el científico decidirá de donde obtenerla, sin que eso signifique venderse y darle la espalda al pueblo. Solo como un modo de sugerencia, habría que fortalecer alternativas en el sistema de patentes como el Creative Commons, que permita la utilización de conocimientos científicos por parte de la población, u otros campos de la ciencia, sin tantas restricciones. Obviamente, sin detrimento del trabajo del científico descubridor, que merece su merecido pago. El hombre de ciencia también come.

Ustedes repiten constantemente la definición de un Científico Socialista. Mi objeción, y espero me la aclaren ya que viene de reflexionar sobre su escrito, es que el Científico Socialista es pintado como el “bueno”, el “generoso” del conocimiento para el pueblo, y científicos de otros pensamientos queden por fuera. El Hombre de Ciencia, regido por un código de ética aceptado internacionalmente, está obligado al respeto a la ecología y a todas las sociedades en las que se desenvuelva, o si no, estaría cometiendo un crimen. Si bien es cierto que existen transnacionales voraces que destruyen nuestro medio ambiente solo para alimentar sus bolsillos de papelitos verdes, no se le puede achacar toda la responsabilidad a los científicos que proteja con su capital, siempre y cuando trabajen con ética, apegados exclusivamente a la herramienta científica. El conocimiento por si solo no es destructivo, sino el como es utilizado por terceros (llamese industria militar, farmacéutica, etc). Eso es denunciable y estoy de acuerdo, pero habría que saber dirigir bien los tiros. En conclusión: No es bueno generalizar.

Hay muchos otros tópicos que me gustaría tocar, como los transgénicos y la industria farmacéutica, pero esta carta ya está demasiado extensa, asi que lo dejaré hasta aquí. Espero que podamos continuar este debate a futuro, ya que sería muy fructifero ahondar en estos temas.

Actualmente, escribo un blog que trata el tema de la Medicina Venezolana desde lo bueno, lo malo y lo feo que lo representa con un tono de humor ácido, pero siempre desde lo más cercano a la objetividad (lo escribo yo solo, y tampoco tengo tanto tiempo para investigar todas las fuentes por mi mismo). Se llama El Eskulapio Criollo. Esta carta la publicaré en mi blog para invitar más gente al debate. Aclaro de antemano que, si bien mi pensamiento no está a favor al ciento por ciento de Chávez, creo que no sería problema continuar el debate. Están cordialmente invitados a participar allá, a dejar sus opiniones y comentarios (siempre enmarcado en el respeto, como creo haberlo hecho con ustedes en esta carta) y contribuir con distintos puntos de vista al mio. Estoy seguro que cosas buenas saldrán para el debate científico, tan necesario en nuestro tiempo.

Sin nada más que agregar, me despido de ustedes.

Muy atentamente:

Tulio Ramírez.

Lamentablemente, el correo se me queda corto.  Se tocaron temas tan interesantes como la depredación de la naturaleza por parte de las empresas transnacionales, principalmente la farmacéutica, los cultivos transgénicos y sus consecuencias, y la necesidad de que el científico se aboque más a la creación de algo que me permito denominar “ciencia útil” para el pueblo, amén del pueblo organizado para comprender, difundir y aplicar los conocimientos científicos. Me gustaría tratarlos un poco, aunque sea por encima, para que los lectores de este humilde blog contribuyan con más aportes.

Actualmente, muchos avances científicos como la genética han contribuido a la creación de nuevas técnicas de laboratorio, como la creación de alimentos transgénicos o la clonación. Quiero dejar claro que ambos desarrollos no son malos por si mismos. Lo malo de ambos es la difusión que tales desarrollos son la panacea del futuro, y que por ende debemos consumirlos como borregos ignorantes. Un ejemplo son los alimentos transgénicos: lejos de prohibirlo, yo incentivo a que se continue la investigación, pero para nada estoy de acuerdo conque se nos haga ver que tales alimentos, en épocas actuales, son completamente inocuos. El científico que quiere vendernos esa idea, es un vulgar ignorante. Sin embargo, la investigación debe proseguir, y si el pueblo organizado, pero sobre todo bien preparado, fiscaliza tales avances, esa mancuerna puede brindar resultados provechosos.

Algún día, esa manzanita servirá para... no sé... ¡COMER!

Algún día, esa manzanita servirá para... no sé... ¡COMER!

En el artículo, se hace mucha referencia al “científico socialista”, cosa que ya mencioné en el email. Reflexionando un poco, creo haberlo entendido, aunque yo no le daría la etiqueta de socialista (aunque el científico, de corazón, puede serlo). Un científico con ética, respeto por la vida y por el ser humano, es la labor que se espera del científico, tenga el color político que tenga. Por eso, no estuve de acuerdo con esa definición, aunque si deseo que quien entre al campo de las ciencias, deba cumplir con su deber ético con la sociedad, a fin de acabar con el paradigma de la Ciencia como la profesión más egoísta del mundo.

Oh! Explotation
Oh! Explotation

Recibí la contestación de ese correo para continuar el debate. Desde aquí, prometo darle respuesta, pero en los momentos actuales no dispongo de tiempo. En cuanto pueda, publico el nuevo correo y mi respuesta, y de antemano quiero decir que cesaré de enviar los emails, pero hago la invitación para que los autores del artículo, y quien desee, contribuya en el espacio de los comentarios al debate. Todo modo de pensar es bienvenido, siempre y cuando nos enmarquemos en el respeto mutuo.

Pronto, las últimas reflexiones del tema antes de pasar a otros asuntos. Continuaremos en los comentarios y actualizaré con nuevas entradas si la situación lo amerita.

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Una respuesta a “Porque el pueblo requiere ciencia a su medida.

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